mirandinos | La Milicia de la Inmaculada, San Maximiliano Kolbe.
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La Milicia de la Inmaculada, San Maximiliano Kolbe.

Maximiliano Kolbe, religioso franciscano, nacido en Polonia bajo el nombre de Raimundo en el año 1894, ordenado sacerdote en 1918, dedico su vida a la veneración de la Virgen del Inmaculado Corazón, funda junto a otros seis hermanos de su misma Orden franciscana la conocida Milicia de la Inmaculada, cuyo nombre canónico completo fue Pía Unión de la Milicia de María Inmaculada.

En la reflexión: “¿Será posible que nuestros enemigos desplieguen tantas actividades para dominarnos, mientras que nosotros nos quedamos ociosos, abocados a lo sumo a rezar, sin pasar a la acción? ¿Acaso no tenemos armas más poderosas, siendo que podemos contar con el Cielo y la Inmaculada?” y se responde: “La Virgen sin mancha, vencedora de todas las herejías, no cederá el paso ante su enemigo amenazante si encuentra servidores fieles, dóciles a su mandato, Ella obtendrá nuevas victorias, más grandes de las que podríamos imaginarnos…” 

Con esta meditada respuesta, Maximiliano Kolbe resuelve fundar la Pía Unión de la Milicia de María Inmaculada para combatir los enemigos de la Iglesia y el credo, convirtiendo a la Masonería en su principal objetivo.

Para ello Kolbe explica y difunde su obra: “es un movimiento que debe conducir a las masas y arrebatarlas de Satanás. Sólo de ahí, es decir de entre las almas ya conquistadas por la Inmaculada, será posible formar a algunas para que lleguen a la cima del abandono, incluso heroico, por la causa de la difusión del Reino de Dios por medio de la Inmaculada. A la MI pueden pertenecer también todas las órdenes religiosas, todas las congregaciones, todas las obras de Iglesia. La pertenencia a la MI permitirá a cada miembro de dar al apostolado todo lo mejor que de suyo tiene, y de unir de esta manera la perfección cristiana dentro de su propio estado, o de su profesión.” Tengámoslo bien en cuenta: “Es necesario que la MI sea ‘trascendente’ más bien que ‘general’, es decir que no se transforme en una organización como tantas otras, sino que esta penetre con profundidad las demás organizaciones.” (L. 31, XII, 1935).

Para estos efectos, el sacerdote redacta los estatutos de esta singular Milicia, destacando que su principal objetivo es: “Ser solícitos en la conversión de los pecadores, herejes, cismáticos, etc., y en particular de los masones; y que todos sean santos bajo la protección y mediación de la Virgen Inmaculada”.

Y continua expandiendo y difundiendo su obra, ganando adeptos y llamando al combate: “donde el enemigo se presenta bajo múltiples formas y diferentes nombres. No es ninguna novedad que el socialismo aprovecha la miseria de los trabajadores para inocularles el veneno de la incredulidad. Los bolcheviques pisotean a la Religión delante de nosotros. Oímos las enseñanzas de los materialistas que reducen el universo a aquello que se capta por los sentidos y de este modo se persuaden que Dios y las almas inmortales no existen. La teosofía difunde la indiferencia religiosa; los Testigos de Jehová y otros protestantes recrutan cada vez más adeptos a fuerza de buenas sumas de dinero. Todos estos campos de acción se unen en un mismo frente contra la Iglesia (Caballero 1923). Detrás de este frente se encuentra, sin embargo, el principal ejército del enemigo: el principal, el más fuerte y el peor enemigo de la Iglesia: la masonería (Manuscrito: Los enemigos actuales de la Iglesia). Nosotros somos un ejercito, cuyo “Comandante” os conoce uno a uno, ha observado y observa cada una de sus acciones escucha cada una de sus palabras, más aún… ni siquiera uno de vuestros pensamientos escapa a su atención. decid vosotros mismos: en tales condiciones, ¿se puede hablar de secreto en los planes, de clandestinidad y de invisibilidad?”

Siendo sin duda el “Comandante” la Inmaculada, la que da el refugio a los pecadores, pero que a su vez es la debeladora de la serpiente infernal. ¡la que aplastará tu cabeza!”

Paradojicamente el sacerdote muere asesinado por los nazis en el duro campo de concentración de Auschwitz en el año 1941, cae asesinado junto a miles de masones, judíos, comunistas, socialistas y gitanos que son perseguidos y exterminados por la barbarie del régimen fascista.

Maximiliano Kolbe es declarado Santo por el Papa Juan Pablo II en el año 1982.

Respetable Logia Francisco de Miranda N°37 de la Gran Logia Mixta de Chile.